Esta historia tenía que enserñar en el blog sí o sí. Seguramente ya lo habreís visto en algún noticiario o alguien os habrá comentado algo, pero a mí me ha tocado la fibra sensible. Considero que es una muestra clarísima de que en la vida hay segundas oportunidades que no hay que dejar escapar y que, de alguna forma, no hay que perder la esperanza jamás. Vamos allá...
Ted Williams, neoyorkino
Thursday, January 6, 2011
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
0 comments:
Post a Comment